El día que me follé a mi hijastra

Os juro que no era mi intención, que yo quiero a su madre y me encanta follármela, pero ese día la jovencita parece que tenía ganas de sexo y no hacía más que provocarme. Primero poníendose en braguitas delante mío y después quedándose completamente desnuda con su coñito afeitado casi en mi cara. No me resistí más asi que le comencé a comer el coñito y después de que me prometiera que no le iba a decir nada a su madre le dejé que me comiese la polla con su boquita para luego ir a la habitación donde tantas veces me he follado a su madre para hacer lo mismo con ella y penetrar su coñito juvenil hasta el fondo hasta correrme en su cara.